Protege tu idea

Formas de Protección de un Invento
por Cecilia Martínez

Un invento es una obra del intelecto destinada a la industria. En primer lugar resuelve un problema planteado de manera novedosa, en segundo lugar está destinado a ser producido a escala industrial.

Ambos aspectos hacen que sea necesario protegerlo de imitadores desleales.

Para protegerlo existen varias modalidades siendo dos las más reconocidas.

La más importante sin duda es la patente que consiste en un título que se obtiene en Oficinas de Patentes de todo el mundo y que otorga una exclusividad que, como regla general, dura de 10 a 20 años. Dependiendo del invento, a veces el plazo puede prorrogarse por otros cinco años más. Las patentes tienen un trámite específico que es realizado por especialistas de modo que los costos involucrados son las tasas oficiales y los honorarios de los especialistas.

La obtención de un título de patente permite al inventor otorgar licencias de producción y/o comercialización también llamadas de explotación, que consisten en autorizaciones del inventor para producir y/o comercializar. Estas licencias se otorgan a cambio de una remuneración llamada regalía o royalty.

Otra modalidad es la secrecía que consiste en acuerdos realizados entre el inventor y la empresa que explotará el invento. La secrecía implica que tanto el inventor como la empresa mantendrán sigilo sobre el invento a modo de un proceso industrial propio de la empresa que no se divulga al exterior de la misma. Se entiende que en muchos casos esta modalidad es preferible a la de la protección por patentes dado que este último sistema exige la divulgación del invento en determinada fase del trámite.

El suministro de la información que integrará el acuerdo de secrecía se llama transferencia de know how y se realiza a cambio de una remuneración o regalía que la empresa paga al inventor.

Tanto en el caso de la licencia como en el de la transferencia de know how, los acuerdos pueden ir acompañados de acuerdos de asistencia técnica donde el inventor asiste a la empresa durante todo el proceso de producción y aún después del mismo a efectos de mejorar aspectos nuevos o que presenten nuevos problemas.

Un invento siempre debe estar dotado de protección, la forma de hacerlo dependerá del caso concreto y conviene consultar a un especialista en patentes.